La Pandemia de 1918 (gripe española) y el COVID-19

¿De donde viene el nombre de «Gripe española?

Hay que tener en cuenta que esta enfermedad fue eclipsada en la esfera pública por la I Guerra Mundial, en parte debido a que algunos gobiernos censuraron a los medios de sus países para evitar que informaran sobre sus efectos mientras duraba la guerra.

Evolución de la gripe española

Los primeros brotes aparecieron en la primavera de 1918. Los casos de enfermedad fueron limitados y mucho más leves que los que se observarían durante las dos olas siguientes.

En septiembre de 1918, surgió la segunda ola de influenza pandémica en un campo de entrenamiento del Ejército de los EE. UU. en las afueras de Boston y en una instalación naval en esa ciudad.

Esta ola fue devastadora y llegó a su punto máximo en los EE. UU. entre septiembre y noviembre. Más de 100 000 personas murieron en los EE. UU. solamente en octubre.

La tercera y última ola comenzó a principios de 1919, duró toda la primavera y causó incluso más casos de enfermedad y muerte. Si bien fue grave, esta ola no fue tan mortal como la segunda. La pandemia de influenza finalmente amainó en el verano de 1919 en los EE. UU., después de dejar familias y comunidades diezmadas que tuvieron que superar la situación. Los científicos ahora saben que esta pandemia fue causada por el virus H1N1, que continuó circulando como un virus estacional en todo el mundo durante los 38 años siguientes.

Diferencias de la COVID-19 y la gripe española

Covid-19 es el acrónimo de Coronavirus Disease 2019, enfermedad producida por un coronavirus (cuyo nombre oficial es SARS-CoV-2)

A diferencia de la actual pandemia, la mayoría de las víctimas fatales de la gripe española fueron personas entre los 20 y los 40 años, y los hombres se vieron notoriamente más afectados que las mujeres.

Un estudio reciente estima que cerca del 0,5% de la población de EE.UU. de aquel entonces murió debido a la pandemia (cerca de 550.000 personas). En cambio, India vio fallecer a 17 millones de personas en el país debido a la enfermedad.

En muchos países, no quedaban hombres jóvenes para llevar adelante el negocio familiar, dirigir las granjas, capacitarse para profesiones y oficios, casarse y criar hijos para reemplazar a esos millones que habían muerto. La falta de trabajadores causada por la gripe y la guerra le dio a las mujeres el acceso al mercado laboral.

Los paralelismos entre ambas pandemias son muy claros: se dijo desde el principio en ambas enfermedades, que iba a ser un costipado sin importancia y no iba a llegar más allá, sin embargo, en ambos casos, los sistemas sanitarios se saturaron.

Las medidas tomadas hace un siglo fueron similares a las actuales, desinfección, cierres de espacios públicos, escuelas y fronteras. Los historiadores han descubierto que las multas por no llevar mascarilla durante la gripe española ascendían a 100 dolares.

Tanto en 1918 como ahora, se comprendió que las multitudes eran el mayor foco de contagio. Se produjeron confinamientos y se aplicaron medidas preventivas imponiendo algunos cordones sanitarios, profundizando en el seguimiento de medidas higiénicas y promoviendo cuarentenas para los sospechosos.

Cuarentenas y aislamiento social

La historia del aislamiento social de comienzos del siglo XX es una historia de dos ciudades: en septiembre de 1918, distintas localidades de EE.UU. organizaron desfiles para promover los bonos de guerra, cuyas ventas ayudarían en la financiación del conflicto que aún no había terminado por completo.

Dos de estas ciudades tomaron medidas diametralmente distintas respecto al desfile una vez se conocieron los primeros casos de la enfermedad. Mientras que Filadelfia decidió seguir adelante con el evento, San Luis optó por cancelarlo.

Un mes después, más de 10.000 personas habían muerto de gripe en la primera. Mientras que en San Luis, el número total se mantuvo por debajo de 700.

La disparidad en las estadísticas se convirtió un caso de estudio que concluyó que la distancia social es una estrategia eficaz para frenar las epidemias.

Un análisis de las intervenciones que se hicieron en varias ciudades durante 1918 mostró que aquellos municipios que habían prohibido reuniones masivas y habían cerrado teatros, escuelas e iglesias tuvieron un menor número de muertes.

Además, un equipo de economistas de EE.UU. llegó a la conclusión de que las ciudades que tomaron las medidas más estrictas fueron las que luego tuvieron una recuperación económica más rápida.

¿Cuando se acabara la pandemia actual, COVID-19?

Ahora, estamos viviendo un caso similar con la COVID-19, pero los medios con los que contamos son muy diferentes que los que se tenía a principios del siglo XX. Disponemos de antibióticos y medicinas con las que no se contaba hace muchos años. El avance en la medicina ha sido de una magnitud sin precedentes especialmente en la segunda mitad del siglo XX.

Si fuimos capaces de seguir adelante al principio del siglo XX ¿no vamos a poder ser capaces de ganar la batalla en el siglo XXI? ¿Por qué no echamos la vista atrás y estudiamos cómo se salió de dicha pandemia?

Estamos viviendo una segunda oleada y seguramente vendrá una tercera, una cuarta, etc., hasta que acabe como un virus estacional, pero lo que sí está en nuestras manos es evitar excesivas muertes, manteniendo la distancia social, utilizando la mascarilla, desinfectando zonas de uso público y lavándonos las manos.

Hay que concienciar a los más jóvenes para que salgan con las medidas adecuadas y la única forma de concienciarlos es utilizando todos la mascarilla, de esta manera evitaremos que el sistema sanitario viva otro colapso, situación que provocaría cientos de muertes evitables.

Acabar con esta pandemia depende de todos y cada uno de nosotros como sociedad unida, navegando en la misma dirección. En caso contrario se avecina una catástrofe social y económica similar a la de hace 100 años, lo que significaría que no hemos aprendido nada.

Y tú, ¿cuándo piensas que se acabará esta pandemia? Déjanos un comentario.

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